Danske Gas Polo Day. Un domingo en el Warsaw Polo Club
Doscientos setenta metros de hierba junto al bosque, los jugadores del Warsaw Polo Club y un público vestido de blanco. El 23 de agosto, Danske Gas asumió el patrocinio de un partido de polo en el Warsaw Polo Club.
Warsaw Polo Club, Jaroszowa Wola, cerca de Varsovia
Al polo hay que ir a buscarlo. El Warsaw Polo Club está al borde del bosque, y ya el propio camino marca el tono de la tarde: con cada kilómetro van quedando atrás los asuntos que a las diez de la mañana parecían urgentes. El campo aparece de pronto y es demasiado grande para abarcarlo de una sola mirada. Doscientos setenta metros de hierba cortada con tal uniformidad que caminar por ella con zapatos parece una falta de tacto.
El 23 de agosto se jugó allí un partido de polo bajo el patrocinio de Danske Gas. En el campo, los jugadores del club, que juegan a esto a diario; alrededor, un público de blanco, porque al polo se va de blanco, aunque nadie lo haya escrito en ninguna parte.
Quien iba por primera vez aprendía deprisa. Que el taco se lleva en la mano derecha, siempre, incluso cuando uno es zurdo. Que el caballo sabe de este juego más que el espectador y se coloca solo ante la bola. Que en el descanso se sale al campo a pisar los terrones que han arrancado los cascos, y que aquello no es folclore, sino necesidad, porque en la segunda parte un caballo no debería meter el casco en un hoyo. El público entra entonces en el campo, copa en mano, y lo hace con una seriedad sorprendente.
El tiempo, aquel día, tuvo dramaturgia propia. Empezó a pleno sol, con tumbonas a lo largo de la banda y una sombra que había que disputarse. Por la tarde, por encima del bosque, fue llegando un cielo como de paisaje holandés, pesado y teatral, y la foto de grupo se hizo ya bajo ese cielo.
A diario trabajamos con una energía que adopta la forma de cargamento, contrato y cisterna. El polo la muestra en su versión primigenia: media tonelada de animal, un jinete, ningún motor y muy poco margen de error. Es razón suficiente para asumir el patrocinio de una tarde así. No buscamos otras.
Terminado el último tiempo, nadie tenía prisa. Los caballos se fueron a las cuadras y la gente se quedó en la hierba; alguien trajo un perro, alguien sacó una cesta, y las conversaciones duraron más que el partido. A los invitados les esperaban aún los obsequios del segundo patrocinador de la tarde, la firma Krosno.
Partido de polo: domingo, 23 de agosto de 2026, Warsaw Polo Club, Jaroszowa Wola, cerca de Varsovia. Patrocinio: Danske Gas.
Damos las gracias al Warsaw Polo Club por invitarnos a la hierba. Nos vemos la próxima vez que toque pisar los terrones.





