




Arctic Programme
Más allá del Círculo Polar Ártico. Noche polar. Rumbo al polo magnético. Nada recordaba al mundo conocido a nivel del mar. El traje de expedición se parecía más a un traje espacial que a una prenda de vestir: aislamiento completo de un entorno que no contempla la presencia humana.
Sin infraestructura. Sin punto de referencia. Una tormenta magnética perturbó el GPS y encendió sobre el hielo la aurora boreal. Cerca del polo, la aguja de la brújula ya no señala el norte – se inclina hacia el suelo. Solo una cosa permanece: la propia huella. La retirada – por decisión, no por necesidad.
La separación entre pasado, presente y futuro no es más que una ilusión, aunque tenaz.






Cannes Yachting Festival
Cada septiembre volvemos al Vieux Port. El muelle es el mismo y nunca el mismo – un bosque de mástiles contra el ocre de Le Suquet, el fondeadero matinal esparcido sobre el agua de plata como notas sobre un pentagrama, la Croisette al atardecer bajo palmeras vestidas de pequeñas luces. La luz se dora una hora antes de tiempo, y el agua lleva cada sonido más lejos de lo que debiera.
El mar enseña aquí lo mismo que la música: que la frase no se apresura. Invitamos a amigos y socios – las conversaciones que comienzan a bordo maduran durante la cena en el puerto.







Port Hercule – donde el circuito discurre junto a los cascos
En Mónaco, el mar y el circuito comparten un mismo marco: el trazado urbano serpentea en torno a la dársena de Port Hercule, junto a los cascos amarrados, mientras sobre la bahía verdea el cobre de los tejados de la Salle Garnier – ópera y puerto deportivo en un solo encuadre. Más allá, en Le Castellet, aguarda el circuito Paul Ricard.
